Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de diciembre de 1988

«Queridos hijos, los invito a la paz. Vivan la paz en su corazón y a su alrededor, para que todos puedan conocer la paz que no proviene de ustedes sino de Dios. Hijitos, hoy es un gran día: ¡regocíjense conmigo! Celebren el Nacimiento de Jesús con mi paz, la paz con la que he venido como Madre de ustedes y Reina de la Paz. Hoy les doy mi bendición especial. Llévenla a toda criatura para que tengan paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de noviembre de 1988

«Queridos hijos, los invito a la oración para que en la oración tengan un encuentro con Dios. Dios se ofrece y se da a ustedes, pero desea que respondan con libertad a Su llamado. Por eso, hijos míos, dediquen un tiempo durante el día para que, en paz y con humildad, puedan orar y encontrarse con Dios Creador. Yo estoy con ustedes e intercedo por todos ante Dios. Por eso, velen para que cada encuentro en la oración sea un encuentro gozoso con Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de octubre de 1988

«Queridos hijos, mi llamado para que vivan los mensajes que les doy es diario, especialmente, hijitos, porque quiero llevarlos más cerca del Corazón de Jesús. Por eso, hijitos, hoy los invito a la oración de Consagración a Jesús, mi querido Hijo, para que cada uno de sus corazones pueda ser Suyo. Y luego los invito a consagrarse a mi Inmaculado Corazón. Deseo que se consagren personalmente, como familias y como parroquias, de tal modo que todo le pertenezca a Dios a través de mis manos. Por eso, queridos hijitos, oren para que puedan comprender la grandeza de este mensaje que les doy. No quiero nada para mí misma, sino todo para la salvación de sus almas. Satanás es fuerte y por eso, hijitos, mediante la oración constante, abrácense estrechamente a mi Corazón materno. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de septiembre de 1988

«Queridos hijos, los invito a todos, sin distinción, al camino de la santidad en su vida. Dios les ha concedido el don de la santidad. Oren para conocerlo mejor y así ustedes podrán dar testimonio de Dios con su vida. Queridos hijos, los bendigo e intercedo por ustedes ante Dios, para que su camino y su testimonio sean totales y una alegría para Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de agosto de 1988

«Queridos hijos, hoy los invito a regocijarse por la vida que Dios les da. Hijos míos, alégrense en Dios Creador porque los ha creado tan maravillosamente. Oren para que su vida sea una gozosa acción de gracias que brota de su corazón como un río de alegría. Hijos míos, den gracias sin cesar por todo lo que poseen, por cada pequeño don que Dios les ha concedido, de modo que la bendición gozosa de Dios descienda siempre sobre ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de julio de 1988

«Queridos hijos, hoy los invito a una entrega completa a Dios. Todo lo que hagan y todo lo que posean, entréguenselo a Dios para que Él pueda reinar en sus vidas como el Rey de todo lo que poseen. De esta manera, a través de mí, Dios podrá guiarlos hacia las profundidades de la vida espiritual. Hijitos, no tengan miedo porque estoy con ustedes, incluso cuando piensan que no hay salida y que Satanás reina. Les traigo la paz, soy su Madre y la Reina de la Paz. Los bendigo con la bendición de la alegría de manera que Dios sea para ustedes todo en la vida. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de junio de 1988, 7mo aniversario

«Queridos hijos, hoy los invito a ese amor que es leal y agradable a Dios. Hijos míos, el amor lo acepta todo, aun lo que es duro y amargo, por amor a Jesús, que es Amor. Por eso, queridos hijos, oren a Dios para que Él venga en su ayuda, pero no según sus deseos sino según Su Amor. Entréguense a Dios para que Él pueda sanarlos, consolarlos y perdonarlos por todo aquello que en ustedes es un impedimento en el camino del amor. Dios le puede dar forma a su vida y así crecerán en el amor. ¡Glorifiquen a Dios, hijitos, con el Himno al Amor! (1 Cor 13); para que el amor de Dios pueda crecer en ustedes día tras día hasta alcanzar la plenitud. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de mayo de 1988

«Queridos hijos, los invito al abandono total en Dios. Oren, hijitos, para que Satanás no los sacuda como ramas al viento. Sean fuertes en Dios. Deseo que a través de ustedes el mundo entero conozca al Dios de la alegría. Den testimonio con su vida del gozo divino. No estén angustiados ni preocupados. Dios les ayudará y les mostrará el camino. Deseo que amen a todos con mi amor: a buenos y malos. Solo así el amor reinará en el mundo. Hijitos, ustedes son míos. Los amo y deseo que se abandonen en mí para que los pueda conducir a Dios. Oren incesantemente para que Satanás no pueda aprovecharse de ustedes. Oren para que comprendan que son míos. Los bendigo con la bendición de la alegría. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de marzo de 1988

«Queridos hijos, también hoy los invito al abandono total en Dios. Ustedes, queridos hijos, no son conscientes de cuán grande es el amor con que Dios los ama; por eso me permite estar con ustedes: para instruirlos y ayudarlos a encontrar el camino de la paz. Pero si no oran, no podrán encontrar ese camino. Por eso, hijos queridos, dejen todo y dediquen tiempo a Dios, y Él los recompensará y los bendecirá. ¡Hijitos! No olviden que su vida es pasajera como la de una florecilla primaveral, que hoy es maravillosa y mañana no se sabe de ella. Por eso, oren, de tal modo que la oración y el abandono en Dios se vuelvan una señal en el camino. Así, su testimonio no tendrá solo validez ahora para ustedes, sino para toda la eternidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de febrero de 1988

«Queridos hijos, también hoy deseo invitarlos a la oración y al abandono total en Dios. Sepan que los amo y que es por amor que vengo aquí: para mostrarles el camino de la paz y de la salvación de sus almas. Deseo que me obedezcan y que no permitan que Satanás los seduzca. Queridos hijos, Satanás es fuerte y por eso pido sus oraciones, para que las ofrezcan por aquellos que están bajo su influencia, para que puedan salvarse. Den testimonio con su vida. Sacrifiquen su vida por la salvación del mundo. Estoy con ustedes y les doy las gracias. En el Cielo recibirán del Padre la recompensa que les ha prometido. Por eso, hijitos, ¡no teman! Si ustedes oran, Satanás no los podrá perjudicar en lo más mínimo, porque ustedes son hijos de Dios, y Él vela por ustedes. ¡Oren! ¡Que el Rosario esté siempre en sus manos como signo para Satanás de que ustedes me pertenecen! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de enero de 1988

«Queridos hijos, también hoy los invito a la conversión total, que es difícil para aquellos que no han elegido a Dios. Los invito, queridos hijos, a convertirse totalmente a Dios. Dios puede darles todo lo que le pidan; pero ustedes solo acuden a Él cuando llegan las enfermedades, los problemas, las dificultades, y piensan que Dios está lejos de ustedes y que no los escucha ni atiende sus oraciones. No, queridos hijos, ¡no es verdad! Si están lejos de Dios, no pueden recibir las gracias porque no las piden con fe firme. Oro por ustedes todos los días y deseo acercarlos siempre más a Dios, pero no puedo hacerlo si ustedes no lo desean. Por eso, queridos hijos, pongan su vida en las manos de Dios. Los bendigo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»