Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de diciembre de 1991

«Queridos hijos, hoy les traigo de manera especial al Niño Jesús para que los bendiga con Su bendición de paz y de amor. Queridos hijos, no olviden que esta es una gracia que mucha gente no comprende ni acepta. Por eso ustedes, que dicen ser míos y buscan mi ayuda, den todo de ustedes mismos. En primer lugar, den su amor y ejemplo en sus familias. Ustedes dicen que la Navidad es una fiesta familiar, por eso queridos hijos, den a Dios el primer lugar en sus familias: para que Él pueda darles la paz y pueda protegerlos, no solo de las guerras sino también de todo ataque satánico en tiempos de paz. Si Dios está con ustedes, ustedes lo tienen todo; pero cuando no lo quieren, se sienten desventurados y perdidos, y no saben de qué lado están. Por eso, queridos hijos, decídanse por Dios y entonces lo tendrán todo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de noviembre de 1991

«Queridos hijos, también en esta ocasión los llamo a la oración. Oren para que puedan comprender lo que Dios desea decirles a través de mi presencia y de los mensajes que les estoy dando: deseo acercarlos a todos cada vez más a Jesús y a Su Corazón herido, para que comprendan el inmenso amor con el que Él se ha entregado por cada uno de ustedes. Por eso, queridos hijos, oren para que, desde sus corazones, pueda brotar una fuente de amor hacia cada persona, y hacia quien los odia y los desprecia. De esa manera, con el amor de Jesús, serán capaces de vencer toda la miseria de este mundo de dolor, que no tiene esperanza para quienes no conocen a Jesús. ¡Gracias por todos sus sacrificios y oraciones! Oren para que pueda ayudarlos. Necesito sus oraciones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de septiembre de 1991

«Queridos hijos, especialmente los invito a todos a la oración y a la renuncia, porque ahora como nunca, Satanás quiere mostrar al mundo su rostro ignominioso, con el que quiere seducir a la mayor cantidad de personas y llevarlas por el camino de la muerte y el pecado. Por eso, queridos hijos, ayuden a mi Inmaculado Corazón a triunfar en este mundo de pecado. A todos les pido que ofrezcan oraciones y sacrificios por mis intenciones, para que pueda ofrecerlas a Dios por lo que es más necesario. Olviden sus deseos y oren, hijos queridos, por lo que Dios quiere, y no por lo que ustedes desean. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de agosto de 1991

«Queridos hijos, también hoy los invito a la oración. Ahora más que nunca, cuando mi plan ha comenzado a realizarse, Satanás es fuerte y quiere arrasar con mis planes de paz y de alegría, y hacerlos pensar que mi Hijo no es firme en Sus decisiones. Por eso los invito a todos, queridos hijos, a orar y a ayunar con firmeza aún mayor. Los invito a la renuncia durante nueve días para que, con su ayuda, todo lo que yo quería que se realizara por medio de los “secretos” que comencé en Fátima, pueda cumplirse. Los invito, queridos hijos, a comprender ahora la importancia de mi venida y la seriedad de la situación: deseo salvar a todas las almas y presentarlas a Dios. Por eso, oremos para que todo lo que he comenzado se realice plenamente. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de julio de 1991

«Queridos hijos, los invito a orar por la paz. Particularmente en este tiempo, la paz está amenazada, y por lo tanto, les pido que en sus familias renueven el ayuno y la oración. Queridos hijos, deseo que comprendan la seriedad de la situación y que mucho de lo que ocurrirá, dependerá de sus oraciones. Sin embargo, ustedes oran poco. Queridos hijos, estoy con ustedes y los invito a que con seriedad comiencen a orar y a ayunar, como lo hacían en los primeros días de mi venida. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de junio de 1991, 10mo aniversario

«Queridos hijos, hoy en este gran día que ustedes me han regalado, deseo bendecirlos a todos y decirles que estos días, mientras estoy con ustedes, son días de gracia. Deseo enseñarles y ayudarles a emprender el camino de la santidad. Son muchos los que no desean comprender mis mensajes ni aceptan con seriedad lo que digo, por eso les ruego y los invito a que, con su vida y en la vida de todos los días, den testimonio de mi presencia. Si ustedes oran, Dios los ayudará a descubrir la verdadera razón de mi venida. Por lo tanto, hijitos: oren y lean la Sagrada Escritura, de manera que, a través de mi venida, puedan descubrir el mensaje que hay en la Sagrada Escritura para ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de mayo de 1991

«Queridos hijos, hoy los invito a todos los que han escuchado mi mensaje de paz, a que lo realicen en la vida con seriedad y con amor. Son muchos los que piensan que hacen mucho hablando de los mensajes, sin embargo no los viven. Los invito, queridos hijos, a la vida y a cambiar todo lo que hay de negativo en ustedes, para que todo se transforme en positivo y en vida. Queridos hijos, estoy con ustedes y deseo ayudar a cada uno de ustedes a vivir, y a dar testimonio con su vida de la Buena Nueva. Estoy aquí, queridos hijos, para ayudarlos y conducirlos al Cielo. En el Cielo está la alegría, y a través de la alegría, desde ahora, pueden vivir el Cielo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de abril de 1991

«Queridos hijos, hoy los invito a que su oración sea oración con el corazón. Que cada uno de ustedes encuentre tiempo para la oración, para que en ella puedan descubrir a Dios. No deseo que hablen de la oración sino que oren. Que todos y cada uno de sus días estén llenos de oración de agradecimiento a Dios por la vida y por todo lo que tienen. No deseo que su vida transcurra en palabras, sino que glorifiquen a Dios con las obras. Estoy con ustedes y agradezco a Dios cada momento que he pasado con ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de marzo de 1991

«Queridos hijos, también hoy los invito a vivir la Pasión de Jesús en oración y en unión con Él. Decídanse a consagrar más tiempo a Dios, que les ha concedido estos días de gracia. Por lo tanto, queridos hijos, oren, y de manera especial, renueven en sus corazones el amor por Jesús. Estoy con ustedes y los acompaño con mi bendición y mis oraciones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de febrero de 1991

«Queridos hijos, hoy los invito a decidirse por Dios, porque el alejamiento de Dios da como fruto la falta de paz en sus corazones. Dios es la paz misma, por eso, acérquense a Dios por medio de la oración personal, y vivan entonces la paz en su corazón. Así la paz, desde su corazón, podrá correr como un río hacia todo el mundo. No hablen de paz, practíquenla. Los bendigo a cada uno de ustedes y bendigo cada una de sus buenas decisiones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de enero de 1991

«Queridos hijos, hoy como nunca los invito a la oración. Que su oración sea oración por la paz. Satanás es fuerte y quiere destruir, no solo la vida humana, sino también la naturaleza y el planeta en que viven. Por eso, queridos hijos, oren para que por medio de la oración puedan ser protegidos con la bendición de la paz de Dios. Dios me ha enviado a ustedes para ayudarlos. Si así lo quieren, aférrense al Rosario, que por sí solo puede hacer milagros en el mundo y en su vida. Los bendigo y permanezco con ustedes tanto tiempo como lo quiera la Voluntad de Dios. ¡Gracias porque ustedes no traicionarán mi presencia aquí! Les doy las gracias también porque su respuesta es la de servir al bien y a la paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»