Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de diciembre de 1996

«Queridos hijos, hoy estoy con ustedes de una manera especial, mientras tengo al Niño Jesús en mis brazos; y los invito, hijitos, a que se abran a Su llamado. Él los invita a la alegría. Hijitos, vivan alegremente los mensajes del Evangelio, mensajes que les repito desde que estoy con ustedes. Hijitos, soy su Madre y deseo revelarles al Dios del amor y de la paz. No quiero que su vida permanezca en la tristeza, sino que se realice en la alegría para la eternidad, conforme al Evangelio. Solamente así su vida tendrá sentido. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de noviembre de 1996

«Queridos hijos, de nuevo los invito hoy a la oración, a fin de que a través de la oración, del ayuno y de pequeños sacrificios se preparen a la venida de Jesús. Hijitos, que este tiempo [de Adviento] sea para ustedes un tiempo de gracia. Aprovechen cada momento y hagan el bien, porque solo así podrán experimentar el Nacimiento de Jesús en sus corazones. Si ustedes dan ejemplo con su vida y se vuelven signo del amor de Dios, entonces la alegría prevalecerá en los corazones de los hombres. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de octubre de 1996

«Queridos hijos, hoy los invito a abrirse a Dios Creador para que Él los transforme. Hijitos, ustedes me son muy queridos. Los amo a todos y los invito a estar más cerca de mí y a que su amor por mi Inmaculado Corazón sea más ferviente. Deseo renovarlos y guiarlos con mi Corazón al Corazón de Jesús, que aún sufre hoy por ustedes y los llama a la conversión y a la renovación. A través de ustedes deseo renovar el mundo. Comprendan, hijitos, que ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo. Hijitos, los invito y los amo, y de una manera especial les ruego: ¡conviértanse! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de septiembre de 1996

«Queridos hijos, hoy los invito a ofrecer sus cruces y sus sufrimientos por mis intenciones. Hijitos, soy su Madre y deseo ayudarlos buscando la gracia para ustedes ante Dios. Hijitos, ofrezcan sus sufrimientos como regalo a Dios: para que se transformen en una bellísima flor de alegría. Por eso, hijitos, oren para poder comprender que el sufrimiento puede transformarse en alegría y la cruz en camino de alegría. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de agosto de 1996

«Queridos hijos, escuchen porque deseo hablarles e invitarlos a tener más fe y confianza en Dios que los ama inmensamente. Hijitos, ustedes no saben vivir en la gracia de Dios, por eso nuevamente los llamo a todos a que lleven la Palabra de Dios en su corazón y en sus pensamientos. Hijos míos, coloquen la Sagrada Escritura en un lugar visible en su familia: léanla y vívanla. Enseñen a sus hijos, porque si ustedes no son un ejemplo para ellos, sus hijos se alejarán de Dios. Reflexionen y oren, y así nacerá Dios en su corazón y su corazón estará gozoso. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

 

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de julio de 1996

«Queridos hijos, hoy los invito a que se decidan por Dios cada día. Hijitos, ustedes hablan mucho de Dios pero dan poco testimonio con su vida. Por eso, hijitos, decídanse por la conversión para que su vida sea verdadera delante de Dios, de tal modo que en la verdad de su vida testimonien la belleza que Dios les ha dado. Hijitos, nuevamente los invito a decidirse por la oración, porque a través de la oración podrán vivir la conversión. Así cada uno, en la simplicidad, se hará semejante a un niño que se abre al amor del Padre. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de junio de 1996, 15to aniversario

«Queridos hijos, hoy les quiero agradecer todos los sacrificios que me han ofrecido en estos días. Hijitos, los invito a que se abran a mí y que se decidan por la conversión. Sus corazones, hijitos, aún no están totalmente abiertos a mí, por eso los invito nuevamente a abrirse a la oración: para que a través de la oración el Espíritu Santo los ayude a que sus corazones se hagan de carne y no de piedra. ¡Hijitos, gracias por haber respondido a mi llamado y por haber decidido caminar conmigo hacia la santidad!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de mayo de 1996

«Queridos hijos, hoy deseo agradecerles por todas las oraciones y sacrificios que me han ofrecido en este mes consagrado a mí. Hijitos, deseo que ustedes también sean activos en este tiempo que, a través de mí, permanece unido al Cielo de manera especial. Oren para que comprendan que es necesario que todos ustedes colaboren con su vida y con su ejemplo en la obra de la salvación. Hijitos, deseo que los hombres se conviertan y que vean en ustedes a mí y a mi Hijo Jesús. Intercederé por ustedes y los ayudaré a convertirse en luz. Ayuden a otros, porque ayudándolos también su alma encontrará la salvación. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de abril de 1996

«Queridos hijos, hoy los invito nuevamente a poner la oración en el primer lugar en sus familias. Hijitos, si Dios está en el primer lugar, ustedes buscarán Su voluntad en todo lo que hagan. De este modo su conversión cotidiana será más fácil. Hijitos, busquen con humildad lo que no está en orden en su corazón y comprenderán lo que tienen que hacer. Entonces, la conversión será para ustedes una tarea diaria que realizarán con gozo. Hijitos, yo estoy con ustedes y los bendigo a todos, y los invito a que se conviertan en mis testigos a través de la oración y de la conversión personal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de marzo de 1996

«Queridos hijos, los invito nuevamente a que se decidan a amar a Dios sobre todas las cosas. En estos tiempos en que —por causa del espíritu de consumo— se olvida lo que significa amar y apreciar los valores auténticos, yo los invito una vez más, a poner a Dios en el primer lugar en sus vidas. No permitan que Satanás los atraiga por medio de las cosas materiales, sino decídanse, hijitos, por Dios que es libertad, que es amor. Elijan la vida, no la muerte del alma. Hijitos, en este tiempo en que meditan la Pasión y Muerte de Jesús, los invito a decidirse por la vida que floreció por medio de la Resurrección. ¡Que su vida se renueve hoy a través de la conversión que los llevará a la vida eterna! ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de febrero de 1996

«Queridos hijos, hoy los invito a la conversión. Este es el mensaje más importante que les he dado aquí. Hijitos, deseo que cada uno de ustedes sea portador de mis mensajes. Hijitos, los invito a vivir los mensajes que les he dado durante estos años. Este tiempo es un tiempo de gracia, especialmente ahora en que la Iglesia los invita a la oración y a la conversión. También yo los invito, hijitos, a vivir mis mensajes que les he dado desde que me aparezco aquí. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de enero de 1996

«Queridos hijos, hoy los invito a decidirse por la paz. Oren a Dios para que les dé la paz verdadera. Vivan la paz en sus corazones y comprenderán que la paz es un don de Dios. Queridos hijos, sin amor ustedes no pueden vivir la paz. El fruto de la paz es el amor, y el fruto del amor es el perdón. Estoy con ustedes y los invito a todos, hijitos, a que antes que nada perdonen en la familia, y entonces podrán perdonar a los demás. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»